Me dijeron que mi bebé no era viable. Hoy él es mi milagro.
Tres médicos coincidieron: "Interrumpir es la opción más humana." Decidí buscar una cuarta opinión. Y luego una quinta. Y luego decidí escuchar mi corazón.
A las 20 semanas nos dijeron que algo no estaba bien. Las palabras médicas son frías cuando lo que estás escuchando es sobre tu bebé. "Malformación severa." "Pronóstico reservado." "Considere sus opciones."
Mi esposo y yo lloramos esa noche hasta quedarnos sin lágrimas. Al día siguiente empezamos a buscar más opiniones. No por terquedad: por amor.
IAM nos conectó con médicos que tratan estos casos, con familias que habían pasado por lo mismo, con un sacerdote que escuchó nuestras dudas más oscuras sin asustarse.
Mateo nació con desafíos, sí. También nació con una sonrisa que ilumina cualquier habitación. Tiene 4 años y nos enseña cada día qué significa la palabra dignidad.
No todas las historias terminan en finales perfectos según el manual del mundo. Pero todas las vidas merecen ser recibidas con amor. La nuestra es una prueba.
¿Necesitás acompañamiento como Carolina?
Estamos para escucharte sin juzgar. Tu historia importa.
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